Últimamente no he estado mucho por aquí, menos de lo que me gustaría, como siempre. Y no es que no tenga tiempo libre, pero es que lo tengo como a cachitos. Sí, a cachitos. Podría unir todos los cachitos y tal, pero sería ciertamente agotador, necesitaría unir muchos para sacar tiempo y hacer la entrada que quiero hacer, una crónica de la Feria de la Cienica de Sevilla de este año.
Pero hoy andaba haciendo el comentario y, cosas de la vida, tenía que hacer una redacción sobre el tema, una reflexión sobre España y tal.
Como me ha convencido bastante lo que he escrito os lo dejo, bue, más bien me lo dejo a mí, para que ocupe hueco y no sentirme tan culpable:
Digamos que España históricamente no ha tenido mucha suerte.
Nuestras políticas no han sido las más sagaces, y nuestras actuaciones han distado en algunas ocasiones de ser acertadas.
Pero esto no quiere decir que España sea un país de mentecatos, sino que, más bien, es un país gobernado por idiotas.
El español medio parece desencantado de la política, de modo que muchas veces proliferen los fanáticos, que siempre harán más ruido que el sufrido idealista. Y como el idealista hará lo que deba hacer según sus ideales y el fanático hará lo que tenga que hacer para conseguir lo que quiere, poder, pasa lo que pasa.
Esto es triste, ya que estos gobernantes se supone que deben representarnos, pero es así. De modo que quizá esté en nuestra mano cambiar este futuro aparentemente negro, ¿y cómo?, es relativamente sencillo, ¡ojo! esto no quiere decir que no vaya a conllevar esfuerzo; simplemente debemos despertar. Despertar de ese letargo en el que vivimos, de esa apatía e indiferencia que sentimos por lo que ocurre a nuestro alrededor. Una vez despiertos, los españoles, desde el más idealista hasta el que menos, podremos hacer una nueva España.
Buena reflexión. Sin duda el problema de España desde mediados del siglo XIX es que los idealistas son tan idealistas que ni siquiera actúan para lograr sus ideales y los "actuantes" son tan radicales sólo causan el caos cuando lo hacen.
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